Santi Fernández
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Cómo Cambiar de Profesión a Cualquier Edad

Santi Fernández

4 de enero de 2022 | 4 min de lectura

Solo se comienza de cero una vez en la vida

Cómo Cambiar de Profesión a Cualquier Edad

Hola querido inversionista, como cambiar de profesión puede ser un cuestionamiento difícil, sobre todo cuando se alcanza cierta edad, pues significa desprenderse de prácticas que se han realizado por un tiempo importante de la vida.

Significa salir de la zona de confort, como suele expresarse en la actualidad, para explorar nuevas áreas y asumir prácticas que tal vez causen dudas o temores, ya que implican un nuevo comienzo.

Una profesión, ¿cuál es su significado?

Una profesión es la actividad permanente que hace una persona y de la cual derivan los medios económicos que le permiten satisfacer sus necesidades y las de su grupo familiar.

La expresión suele utilizarse para referirse a carreras profesionales, aquellas que se cursan en el sistema educativo formal en el nivel de estudios superiores. Sin embargo, también se emplea para referirse a ocupaciones habituales que se asumen mediante aprendizajes técnicos, la observación y la práctica, es decir, el desarrollo del talento humano.

El ejercicio de una actividad es lo que determina que una persona pueda calificarse como profesional. Una persona puede graduarse en determinada carrera profesional, pero si no la ejerce no es profesional del área en sentido estricto, ya que no es su práctica laboral acostumbrada.

Es muy importante considerar este aspecto cuando nos referimos a un cambio de profesión. Un graduado en medicina que no ejerza su profesión de médico, sino que realiza otras actividades como la ebanistería, por ejemplo, no puede decirse que ha cambiado de profesión. La profesión de médico nunca la ha ejercido, mientras que la ebanistería es su medio de vida o lo que es igual, su verdadero oficio o profesión.

El cambio como necesidad

Es común entre las personas hablar de cambio, de resistencia al cambio y de la necesidad de cambiar. El cambio es una constante en la vida de los seres humanos, al punto de que se dice que es lo único permanente.

El cambio puede ser voluntario o impuesto. En el primer caso, el cambio voluntario responde a una decisión personal o individual y representa el mejor escenario. En el segundo caso, el cambio impuesto resulta forzado e implica mucho malestar e inseguridad. Este tipo de cambio no cuenta con el espíritu sosegado que surge de meditar y obedecer impulsos de la vida espiritual interior.

Todos los seres humanos debemos ser permeables al cambio, pues ello nos ayuda a ser mejor persona cada día. El cambio no debe entenderse en términos de resignación, comodidad, sumisión o indiferencia. Resulta casi imposible y desagradable adaptarnos a algo que no nos gusta, aun si tal adaptación es por resignación, porque no queda otro camino.

La persona debe abrazar el cambio con agrado y satisfacción, asumiéndolo como algo provechoso. Aunque en oportunidades este no sea positivo, aun así, representa una oportunidad de aprendizaje para enfrentar las adversidades.

Por tanto, el cambio debe asumirse como una coyuntura de crecimiento y aprendizaje de nuevas experiencias que contribuirán a tu bienestar. Finalmente, para el caso del cambio personal, la edad cronológica no es una limitante, podemos cambiar a cualquier edad.

Como cambiar de profesión

La actividad laboral habitual, la profesión u oficio, puede cambiarse en cualquier momento sin importar la edad de la persona. Debemos cambiar lo que no nos gusta, independientemente de lo que se trate y lo difícil que nos resulte.

En determinada etapa de la vida hemos podido mostrar interés por alguna actividad o profesión para luego darnos cuenta de que eso no nos motiva ni despierta interés alguno. Ante este hecho, más frecuente de lo que se piensa, es necesario cambiar de rumbo para hallar la actividad que nos realiza profesionalmente.

El título de este artículo no es casual, incluso podría afirmarse que describe mi historia personal. Obtuve mi título profesional como contador público muy joven, casi adolescente y a través de él me hice profesional de las finanzas. Aunque la profesión está vinculada a lo financiero, lo esencial del ejercicio profesional como contador no constituyó mi medio de vida, solo fue una forma de apalancar mi verdadera profesión como hombre de las finanzas.

Durante más de 30 años me desarrollé en el mundo financiero con mucho éxito material, por lo demás. En la medianía de la vida cambié totalmente de rumbo. Las finanzas son solo un recuerdo del mundo en el que gané y perdí mucho dinero.

El cambio hacia mi nuevo emprendimiento

Hoy cultivo otra ocupación he iniciado un nuevo emprendimiento en otra actividad en la que no contaba con formación y experiencia. Sin embargo, he venido formándome progresivamente en esta nueva actividad que tiene para mí dos facetas.

Una, el cambio personal, una transformación que me ha llevado a ser una persona distinta y a quererme con pasión. Otra, a pensar en los semejantes y en cómo poder ayudarles a encontrar su propio camino.

He pasado de ser un principiante en cuestiones tecnológicas a crear una empresa de tecnología, pensada para impulsar procesos de cambio y transformación personal que conlleven al bienestar y la felicidad personal y colectiva.

Es evidente entonces que cambié de profesión, sin importar la edad cronológica, para abrazar otra en la que me siento realizado profesionalmente.

Cuando tienes un talento que puedes desarrollar empleando tu tiempo, energía y dinero, el proceso se convierte en algo realmente divertido, porque el tiempo pasa sin darte cuenta. Tu energía se recarga a pesar de los momentos en los cuales las cosas pueden retrasarse o inclusive ralentizarse y este viaje se hace mucho más interesante cuando te unes a otros talentos.

En ese caso tu talento se potencia y alcanza una tracción que difícilmente podrías haberlo imaginado antes, porque lleva el impulso de la cocreación colectiva del grupo que fusionados en una idea invierten sus energías en el éxito de todos.

Te invito a invertir en tus talentos, siempre hay tiempo para utilizar esa poderosa energía en pro de otros, al final redundará en el bienestar del colectivo.

Para más información sobre desarrollo profesional, te invito a que sigas revisando más contenidos o a visitar la sección de eventos, donde interesantes conversaciones con expertos de otras áreas del bienestar te pueden dar mayor contexto para desarrollar tus talentos.

¡Gracias por invertir en ti!