“La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito”.
Emerson (1803-1882)
¿Qué tienen en común, países como EEUU, China, Japón, Alemania y Francia, los dos últimos miembros y promotores de la Unión Europea? Todos ellos conforman el grupo de países más poderosos del planeta por ser los que generan mayor riqueza, expresado en su producto interno bruto.
Este indicador económico se mide, lo sigue el mundo financiero global, a través de miles de reportes estadísticos elaborados por agencias federales en cada país y analizados en vivo por los principales inversores del planeta. El nivel de detalle de cada reporte y su alcance es cada día mayor, así como el nivel de transparencia que determina la confianza que generan.
La confianza, el pilar fundamental de una economía
Esa confianza es el pilar fundamental que permite atraer anualmente inversiones millonarias en sus territorios como inversión extranjera directa o mediante la compra de títulos de deuda pública, que emiten cada departamento del tesoro de cada país. Entonces, podemos empezar a concluir que la transparencia atrae dólares americanos, euros, yenes o yuanes que llegan a la velocidad del sonido con solo darle un clic a la página del banco, al momento de emitir una orden de transferencia de dinero.
La confianza que revelan las estadísticas semana a semana permite a los gobiernos ejecutar diferentes planes de inversión o de gasto. Estos, a su vez, son minuciosamente escrutados por todos quienes quieran leerlos, dado que las páginas webs de cada una de las instituciones públicas de esos países, salvo algunas excepciones en China, tienen al detalle el uso de cada dólar, euro o moneda local por parte de la autoridad correspondiente. Al punto de que pueden salir casos de corrupción aislados, pero lo que no se pone en tela de juicio es la pulcritud de los números, la confidencialidad de estos antes de salir publicados y la metodología empleada para sus cálculos.
Evaluar la confianza en la economía
El organismo más poderoso del mundo en términos del impacto que tienen sus informes, que incluyen hasta las minutas de lo que conversaron cada uno de sus miembros, en cada reunión oficial es la Reserva Federal de EEUU, conocida por sus iniciales en inglés como la FED.
Los informes de la FED tienen su clímax en la reunión mensual sobre la decisión de la tasa de interés, al segundo de producirse el dato esperado, los mercados globales se mueven a partir de él, por lo tanto, las decisiones de inversión que implican están subordinadas a esa confiabilidad.
Gracias a este mecanismo celosamente cuidado por todos los organismos de esos países, ellos gozan de la reputación necesaria para acceder al bolsillo de todos los inversionistas del mundo para pedirles dinero prestado, como mencioné en párrafos anteriores.
La confiabilidad es importante para generar confianza
Bajo este escenario, entonces, la razón de que estos sean los países más industrializados y a la vez los más endeudados del planeta, tiene relación directa con la confiabilidad de sus reportes oficiales. Esto les permite convertirse en auténticas aspiradoras del dinero disponible para invertir en el mundo en bonos soberanos con grado de inversión AAA (la más alta) donde ningún inversionista, al comprarlo piensa en el riesgo de pago (emisor) al vencimiento de dichos bonos porque se asume que serán pagados al 100% sin problema.
Gracias a esa capacidad de atraer dinero pudieron sortear con agilidad la mega crisis financiera del año 2008, que pudo arrasar con el sistema financiero del mundo al desestabilizar al más grande de todos, el norteamericano; cuando los principales bancos estuvieron a punto de quiebra, debitaron su moneda, el dólar, y entonces la FED actuó para emitir deuda en enormes cantidades y captar dinero de los inversionistas, haciendo que las tasas cayeran a niveles de casi cero por ciento e incluso, por momentos, estos países llegaron a cobrar por emitir bonos a los inversionistas.
Como lo oyen, hoy Alemania, Japón y otros países, por ejemplo, están cobrando % para los inversionistas de sus bonos a 2 y 5 años de plazo, lo que indicaba que los inversionistas preferían prestarle al Estado alemán o japonés que tener el dinero en cualquier banco del mundo.
El imán que atrae inversiones
Gracias a ese imán de confianza, los EEUU propiciaron por todos los medios que, su moneda, el dólar se devaluara significativamente para apoyar a su sector exportador de megaempresas y el de turismo, sin afectar su inflación, dada su capacidad de abastecimiento interno.
Como te comentaba, el rendimiento de los bonos cayó a niveles históricamente bajos, como el registrado por debajo del 1% anual para el bono de 10 años durante los años de la crisis. Muchos se endeudaron en dólares americanos para comprar bonos soberanos de otros países que pagaban una tasa de interés significativamente superior por el efecto confianza, podía ser la misma moneda, pero no el mismo riesgo de emisor.
Yo no recuerdo un caso de corrupción en EEUU que haya implicado a algún funcionario por el manejo de los datos que se hacen del conocimiento de todos, a una hora y día específico a través de un sistema de divulgación público y que rara vez tiene errores; de tenerlo, puede significar miles de millones de dólares que las computadoras con sus algoritmos disparan en órdenes de compra y venta masivas en función de dicho número.
El 2021: el impacto de la pandemia
Según estimaciones del Banco Mundial, el impacto global e inesperado de la pandemia ocasionada por el nuevo coronavirus, así como las medidas de confinamiento, suspensión de actividades y aislamiento generalizado adoptadas para contener su diseminación, han ocasionado una drástica contracción de la economía mundial, con una reducción del 5,2 % en el año 2020.
De acuerdo con la edición de junio de 2020 del informe «Perspectivas económicas mundiales del Banco» (https://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2020/06/08/covid-19-to-plunge-global-economy-into-worst-recession-since-world-war-ii), sería la peor recesión desde la segunda guerra mundial, y la primera vez desde 1870 en que tantas economías experimentarían una disminución del producto interno bruto per cápita.
Estas previsiones coinciden con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, para quién “debido al COVID-19, viviremos la peor recesión económica en 90 años, superando lo visto durante la crisis financiera global de 2008”.
En su informe de abril de 2020: «Panorama Económico Global» (https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2020/04/14/weo-april-2020), el organismo (FMI) estimó una contracción del 3% para la economía global, con una caída del 11% en los volúmenes de comercio de bienes y servicios.
Ante este panorama, la prioridad es la propagación de la enfermedad y salvar vidas, tras lo cual se necesita adoptar medidas políticas, económicas, fiscales y monetarias para mitigar los daños y recuperar la economía mundial. Tales medidas tendrán el impacto deseado en la medida que la confianza y la transparencia, sean elementos fundamentales. Confianza y transparencia, en el manejo de los recursos y en la promoción de inversiones para generar crecimiento económico y bienestar en un mundo postpandemia.
La importancia de la transparencia como individuo
Es por ello tan importante que, como individuo, empieces a integrar que cuanto más transparente te vuelvas para la economía, más te valorará tu banquero, tu prestamista, tu inversionista.
Apenas tengas la idea de emprender y comiences a escribir tu plan de negocio, sé muy transparente sobre cómo has de hacer las cosas. Luego, de recibir la confianza de algún inversionista, cúmplele siempre en lo que te comprometas. Así, cuando tengas dificultades financieras, él será el primero en apoyarte para que salgas adelante, porque, entre otras cosas, su interés es que tú le puedas pagar lo que le debes, no quedarse con tu garantía, porque es tuyo y no de él.
Para más información sobre bienestar integral, te invito a que sigas revisando más contenidos o a visitar la sección de eventos, donde interesantes conversaciones con expertos de otras áreas del bienestar te pueden dar mayor contexto para lograr tu bienestar, financiero e integral.
¡Gracias por invertir en ti!

