Santi Fernández
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Estabilidad Financiera: El Dinero como Pilar de Vida

Santi Fernández

4 de junio de 2023 | 4 min de lectura

Estabilidad no significa exceso de dinero

Estabilidad Financiera: El Dinero como Pilar de Vida

Hola, querido inversionista,

Con frecuencia se piensa que la estabilidad financiera se logra al acumular dinero, incluso para algunos constituye el requisito indispensable para lograrla. Sin embargo, luego de 30 años en el mundo financiero, puedo asegurarte de que tal afirmación es una verdad a medias. Por eso, te invito a que continúes leyendo; en las siguientes líneas te comento parte de mi experiencia personal en la búsqueda de la estabilidad financiera.

Todos tenemos derecho natural a ser libres, a disfrutar de libertad financiera. Por ello, me permito mencionar mis primeros pasos, antecedentes y ascenso a ese nivel para posteriormente, en otro artículo, contarte cómo fue la caída a alta velocidad.

El despertar de mi interés por el dinero

A muy temprana edad se despertó en mí el interés por el dinero. Un día cualquiera, un grupo de niños de mi edad, habitantes del barrio de clase media donde residía en la ciudad de Caracas, me agredieron verbalmente, lo que se llama acoso o “bullying” social en la actualidad, por la condición social de mi padre, quien se desempeñaba como taxista en la ciudad.

Posteriormente, fue mi propio padre quien, sin intención de ofenderme y sin pensarlo debidamente, continuó la agresión al decirme que, si seguía rotando de empleos, “no llegaría a ser alguien en la vida”.

Estos dos hechos, sin importancia aparente, dejaron en mi mente una profunda huella y significaron un reto para mí. En adelante, procuré “ser alguien en la vida” y entendí, equívocamente, que el camino para lograr ese propósito era acumular dinero. Con ese objetivo en mente, orienté todas mis energías y recursos para lograrlo.

Me gradué de licenciado en Contaduría Pública en la Universidad Central de Venezuela, la principal y más importante universidad pública de mi país. Realicé, en contra de la voluntad de mis padres, los estudios en horario nocturno a fin de trabajar durante el día y obtener mi propio dinero y hacerme independiente, objetivo que logré rápidamente.

Ingresé al mundo de las finanzas a través de las instituciones bancarias y pronto fui escalando posiciones y reconocimiento en el medio, lo que me impulsó a emprender mi propio camino.

Realicé estudios de posgrado en el campo de las finanzas en una de las instituciones de mayor prestigio académico dentro y fuera del país: el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). De esa manera, me hice profesional de las finanzas con el firme deseo de devorarme el mundo a través de la acumulación de dinero.

Un trader exitoso desde el aspecto material

Guiado de la mano de un amigo de mi mayor afecto, me fui formando como corredor de bolsa hasta obtener el calificativo de “lobo de Wall Street” por la voracidad demostrada para alcanzar el éxito.

Mi primer emprendimiento financiero, como hombre de negocios libre e independiente, fue una pequeña sociedad de corretaje constituida con un grupo de amigos, la cual muy pronto se disolvió.

Al quedar libre de ataduras y, a pesar de la pérdida de dinero debida a la disolución de mi primera sociedad de corretaje, me dediqué a buscar dinero donde había, de manera que encontré nichos que me abrieron sus puertas.

Medidas adoptadas por el gobierno de Venezuela con sectores laborales del país se tradujeron en emisiones de deuda pública mediante bonos para honrar sus pasivos laborales. Los bonos emitidos fueron a parar a manos de personas sin ninguna cultura como inversionistas, además de su absoluta desconfianza en los mercados de valores y del cumplimiento de las obligaciones por parte del Estado venezolano.

Con ese dinero, proveniente de los fondos de jubilaciones y pensiones de los nuevos socios institucionales, nació una nueva sociedad mercantil. En poco tiempo, esta nueva sociedad mercantil se posicionó en los primeros lugares entre las casas de bolsa del país con un número alto de tenedores de bonos públicos, lo que me llevó a comprender que el mercado de valores y las casas de bolsa son instrumentos adecuados para democratizar el capital.

La ilusión de mi libertad financiera

Con una cartera de importantes inversionistas institucionales e individuales, una casa de bolsa moderna, comprometida con el bienestar de sus clientes, ubicada en lo que se conoce como “la milla de oro” de Caracas, avancé hacia la constitución de un holding financiero integrando varias empresas y consolidando un puesto importante en el mundo de la Bolsa de Valores de Caracas.

Es así como, bien posicionado, consolidado financiera y empresarialmente, con amplio prestigio social, me dediqué a abordar mercados externos, lográndolo con éxito en varios países latinoamericanos.

El resultado fue cuentas bancarias abultadas, crédito sin límite, solvencia económica, amistades a cuál más, restaurantes de lujo, veladas permanentes, bienes muebles e inmuebles suntuosos y, además, en plena juventud. En tales circunstancias, consideré que había logrado la libertad financiera tan anhelada desde niño.

Pero ¡qué equivocado estaba! Pensé que tenía el mundo a mis pies, que el dinero lo era todo, que debía disfrutarlo; por lo que, en muchas ocasiones, lo malgasté en cosas superfluas y sin sentido. Así como venía, se iba de mis manos.

El camino hacia mi estabilidad financiera

Un buen día desperté del sueño, reflexioné y me di cuenta de que el dinero no lo era todo en la vida. A pesar de tener aparentemente todo, sentía una extraña sensación de vacío. Descubrí la necesidad de mirar hacia mi mundo interior y preguntarme: ¿quién era realmente? ¿quién quería ser?

Las respuestas fueron un descubrimiento para mí. A partir de ese momento, he vivenciado una transformación total en mi manera de ser como persona.

También descubrí la verdadera importancia del dinero. Entendí que es un recurso renovable, pero que se agota con su uso desmedido. Así, pude comprender que el dinero atrae dinero si se invierte conscientemente y con propósito. La estabilidad financiera no depende únicamente de la cantidad de dinero que se posea.

La estabilidad financiera está determinada por las fuentes de obtención del dinero, por su administración racional y su aplicación consciente en todo aquello que genera condiciones para el mejoramiento de la calidad de vida, el bienestar y la felicidad de los seres humanos.

Es decir, generar bienestar financiero para ti y para tu entorno familiar, personal y social.

Para más información sobre estabilidad financiera te invito a que sigas revisando más contenidos o a visitar la sección de eventos, en el que encontrarás interesantes conversaciones con expertos de otras áreas del bienestar te pueden dar mayor contexto para lograr tu bienestar, financiero e integral.

¡Gracias por invertir en ti!