Hola querido inversionista, en esta oportunidad quiero hablarte de los hábitos y su importancia para tu desarrollo personal. Se refiere a patrones de comportamiento o conducta que son aprendidos, lo cual significa que no nacemos con ellos, de allí la importancia de fomentar aquellos que contribuyen a tu bienestar.
¿Qué es un hábito?
La palabra hábito suele utilizarse para referirse al apego a un determinado patrón de conducta, el cual se hace reiterativo. Los hábitos en la persona humana pueden ser positivos o negativos. Pueden favorecer la modificación de conductas o pueden consolidarlas. Los hábitos se forman progresivamente de manera personal o individual, no en forma colectiva.
Por ejemplo, el hábito de ser puntual para llegar a tiempo a un compromiso y cumplir con nuestras obligaciones, es favorable, pues da cuenta de una persona disciplinada, ordenada y responsable.
Por el contrario, el hábito de fumar, consumir alcohol u otro tipo de drogas, no son recomendables, porque crean dependencia y esta nos convierte en esclavos. Recordemos que la esclavitud y el sometimiento anulan la personalidad y no nos permiten ser lo que queremos ser, es una huida permanente, una evasión o escape de la realidad.
Cuando los hábitos constituyen ataduras que impiden el cambio, resulta conveniente desatarlas y romper con los mismos para asumir nuevos hábitos que modifiquen el comportamiento individual favorablemente.
Hábitos y costumbres
Es frecuente que las personas utilicen las palabras hábito y costumbre como sinónimos de manera cotidiana y, aunque el diccionario de la Lengua Española las relaciona, existen diferencias sustantivas entre el significado de una y de otra palabra.
La costumbre es colectiva, mientras que el hábito es individual o personal. Así tenemos que la costumbre es propia de grupos y pueblos, es algo que los caracteriza, les da singularidad e identidad, determinando un modo particular de ser colectivo, que se generaliza y pasa de una generación a otra.
Por el contrario, el hábito puede extinguirse con el tiempo, mientras que las costumbres se hacen tradicionales y signan el carácter de los pueblos. Incluso muchos grupos sociales y pueblos se les reconoce por sus costumbres y tradiciones.
En ocasiones las costumbres se han constituido en sistemas de normas de obligatorio cumplimiento para los miembros de la comunidad. De esta forma, el derecho consuetudinario basado en las prácticas y costumbres de un pueblo en particular ha devenido en ordenamiento jurídico a través de normas para el pueblo en cuestión, es decir, la costumbre también es fuente del Derecho.
Finalmente, podemos agregar que la costumbre también se aplica en los sistemas de pesas, medidas y en las relaciones de intercambio entre personas y pueblos. De esta forma, juega un papel importante en el campo de las relaciones internacionales y comerciales.
Hábitos y desarrollo personal
Cuando hablamos de los hábitos como patrones de conducta señalamos que pueden encontrarse hábitos que favorecen y promueven el desarrollo personal y hábitos que lo entorpecen u obstruyen.
En mi experiencia personal he tropezado con ambos y he tenido que luchar en contra de unos para dar entrada a otros. Una vez que inicié mi propio camino de autosanación me permití que el universo dejará sus semillas para ir de a poco adentrándome en encontrar las respuestas para ir modificando ciertos hábitos.
Cuando entendí conscientemente que los retornos que recibía no eran los que quería, fui cambiando unos hábitos por otros. Es como desinstalar un software para instalar uno nuevo a fin de que corra mejor la aplicación o el desarrollo que quiero más rápido y eficazmente.
Hábitos personales
En mi infancia y juventud adopté hábitos influenciados por el grupo familiar y social, al igual que en mi vida profesional. Entre otros hábitos adopté el del amor al trabajo, a ser responsable y cumplidor de mis obligaciones, hábitos que se pueden considerar positivos.
También cultivé el hábito de sobrevalorar mi ego, pero con el transcurrir del tiempo observé que en mi estilo de vida había hábitos que no favorecía mi crecimiento como persona. Ante este descubrimiento un día me dispuse a soltar amarras y desarrollar un nuevo estilo de vida, con pautas de conducta diferentes que me hacen ver la vida y el mundo de otra manera, con lo cual me siento bien, satisfecho y feliz.
He abandonado por completo ciertas prácticas de vida para asimilar otras. Me he hecho más familiar, más tolerante, a pensar mejor antes de actuar, a consultar, a ser menos impulsivo, a dedicar más tiempo a la familia, a programar mejor mis actividades, a cambiar de hábitos alimenticios y a modificar rutinas laborales y sociales.
He aprendido a darle más importancia al uso del dinero y establecer prioridades a la inversión, evitando los gastos superfluos. En fin, he aprendido que todo en la vida es una inversión. Y debemos invertir bien con intención y propósito. El cambio de hábitos ha sido clave en mi desarrollo personal.
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¡Gracias por invertir en ti!

