Responsabilidad es una palabra con múltiples significados y de aplicación en diversos contextos: jurídico, contractual, político, económico, empresarial, social, cultural y muchos más.
Entendemos la responsabilidad como una forma de conducta personal aprendida en el proceso de socialización de los seres humanos. La responsabilidad, el ser responsable, es un patrón conductual.
Responsabilidad, en una de sus varias acepciones, significa, responder a algo o a alguien, asumir las consecuencias de un actuar determinado consciente o inconsciente, voluntario o no. En este caso, hablamos de responsabilidad individual. Cuando nos hacemos responsables o, culpables, por un acto omisivo o volitivo con implicaciones colectivas, en donde el actuar individual es difuso, no identificable, hablamos de responsabilidad colectiva.
Responsabilidad es un acto humano consciente mediante el cual los individuos asumimos los efectos y consecuencias de dicho acto, el cual puede ser tipificado por la sociedad, el grupo, el contexto particular de actuación, como bueno o malo.
Los seres humanos en la vida de relaciones sociales asumimos obligaciones, deberes, tareas, compromisos, etc. El incumplimiento de una obligación acarrea sanciones que pueden ser, según se trate del tipo de obligación, penales, civiles, administrativas, sociales, religiosas, culturales, políticas o, no acarrear, sanción externa alguna; pero, sí, una sanción personal que suele denominarse remordimiento, especie de sanción moral, autoimpuesta, que nos castiga y lacera, en caso, que se asuma conscientemente el hecho cuestionado. Cuantas veces nos sentimos que la vida nos golpea muy duro y no somos conscientes de que hicimos en el pasado como si el universo estuviera eligiendo por nosotros.
La responsabilidad, entendida como conducta humana, como forma de comportamiento, guarda similitud con la puntualidad y el cumplimiento del deber. Algunas naciones, así como sus nacionales, tienen en su carácter nacional, fama de ser puntuales, de ser responsables del deber y actúan en consecuencia. Otros pueblos, por el contrario, les importa poco el ser puntuales y, consecuencialmente, ser responsables,
La responsabilidad es una manera de convivencia social. La convivencia obliga a adoptar patrones y estilos de vida, formas de ser y de responder. La responsabilidad o, su opuesto, la irresponsabilidad, compromete la convivencia social por cuanto el individuo irresponsable, por ejemplo, en el cumplimiento del deber, crea situaciones de inestabilidad y desequilibrio en el cuerpo y tejido social, Un ejemplo, puede ser demostrativo de lo afirmado. Pensemos en un conductor de vehículo que no acata las normas de tránsito y por su actuar irresponsable causa un accidente.
Como ciudadano, común y corriente, siempre he procurado ser responsable de mis actos y cumplir cabalmente con mis obligaciones como ciudadano, como persona, como padre, como amigo, todo en el plano individual; pero, por experiencia, he observado que, sin saberlo, sin hacerlo consciente, somos responsables de situaciones colectivas, como suele ocurrir con la situación de un país o de parte de él.
Yo, en lo personal, he asumido la responsabilidad por la suerte que vive mi país, Venezuela. Porque de alguna manera inconsciente fui parte de un colectivo, que, lejos de ver lo bueno veía todo lo malo, hablamos de lo malo, y pronosticábamos que íbamos por mal camino.
Hoy, veo este tipo de actitudes en personas que viven en países llamados de primer mundo en el que las opciones de quienes representan los intereses del ciudadano podrían en una evaluación mínima de requisitos para ocupar el cargo, ser rechazados inmediatamente, sin embargo, son llevados al poder y de allí todo empieza realmente a concretarse, tal realidad había sido visualizada por sus ciudadanos quienes de alguna manera o con mucha responsabilidad al igual que yo y mis paisanos lo hicimos.
Por acción u omisión, todos los venezolanos, sin excepción, unos más que otros, hemos permitido o mejor dicho creado la situación política, económica, social, judicial, cultural que experimenta el país y nunca imaginamos cuando lo predecíamos que alcanzaría tales extremos, eso, es, lo que llamamos responsabilidad colectiva, no entraña sanciones individuales; pero, si consecuencias negativas para todos. Igualmente, la costumbre de evadir responsabilidades transfiriéndolas a un tercero. La responsabilidad no es mía, es de un tercero.
Con toda humildad te invito a ver este video.
que cree como una forma de hacer público mi despertar de consciencia sobre mi responsabilidad y la de mis queridos compatriotas venezolanos. Por favor no dudes en comentar y expresarme tu opinión sobre el mismo, es tiempo de compartir con quien consideres pueda darle el valor que tiene para permitir quizás un cambio de actitud hacia su país cuando aún no es tarde.
Invertimos en todo y lo hacemos todo el tiempo. Invertir en ti te hará ser más responsable. Agradeciendo la oportunidad de haber cometido los errores que nos hacen hoy ser mejores y más responsables seres humanos.
¡Gracias por invertir en ti!

